Hace poco viví un romance con una señora de la corporación donde trabajo, la ame con vehemencia, sin logica, sin razonar, sencillamente la ame tanto que sin importarme nada, ya no me habla.
El domingo asaltaron frente a alguien frente a mi casa y me levanté, sali de mi cuarto presuroso hacia la puerta, había encontrado fuera de ellas a todas mis vecinas que antes de mirarme con un consuelo o una pena habitualno repare q estaba desnudo, me preguntaron: ¿No los oíste? No –respondí secamente, estuve durmiendo, eran las dos de la tarde.
Vivo en una casa grande. Soy algo poco ordenado, bueno, soy un total desordenado. A quién le puede importar –me pregunto. Nadie viene a visitarme, y si alguien lo hace púes lo tendré en cuenta y llamaré a alguien para que limpie todos los trastos. Recibo una visita inesperada de mi jefe. Prefiero negarme.
Me baño todas las mañanass a la hora que sea, fuese cualquiera el estado en el que me encuentre.rme levanto tarde, . Entonces me doy cuenta que en mi oficina entran a las 8.30, estoy atrasado, pero he dormido tan bien. Me siento bien.
Lo abrazo a mi padre al menos una vez al año: en su cumpleaños. Pero me siento mejor hijo, si lo abrazo tres veces en el mismo tiempo: para navidad, para el día del padre y por su cumpleaños.
Por el fin de semana salgo en busca de algo de comer para suplir el debido desayuno que uno merece después de una contienda excesiva con el alcohol. No encuentro nunca desayunar, solo puedo almorzar.
Soy el mejor amigo o el mejor anfitrión que mis amigos a lo que creo ser amigo de ellos puedan tener si siempre que llegan a verme les invito algún trago y algunos bocaditos que me sobran del día anterior.
Me encanta colaborar cuando alguien me lo solicita, me considero un hombre dadivoso. Pero no me gusta que me estén cobrando cuando no puedo o no quiero pagar. Si fue una colaboración pienso que deberían esperarme a cuando pueda o quiera pagar.
Nunca digo no. Porque si digo no, después no podré pedir los favores que me correspondan por derecho.
Para vestir uso siempre medias negras, me es más fácil y practico, así nunca podré confundirme cual es el par correcto del otro.
Detesto que una mujer me bese mientras me visto delante de ella. Me dicen que es inevitable, les digo que debe de ser evitable, de lo contrario inevitable será el volvernos a ver.
Todas mis cosas las tengo en orden, limpias y clasificadas, así sea por colores y sabores. Luego se marcha la empleada y todo vuelve a la normalidad.
No me considero voluble pero me encanta enamorarme de alguien constantemente, así poco a poco copilaré toda la perfección que una mujer dejo en mi corazón.
Mi Familia me pregunta si iré a verla el próximo verano, le digo que sí, que es lógico que los veré, necesito que me engrian, ademas de un bronceado, y que mejor que la casa de playa.
Acabo de ver a una chica que hace poco se mudo en mi calle. Ella me acaba de ver. Nos vemos. Le sonrío, me sonríe. Me dice –me estas pisando. Respondo –lo sé.
Les pido a mis amigos que me dejen escribir. Se burlan. Dicen que no escribo, que lo que escribo es una hazmerreír. Cierro el bar. Me piden que siga escribiendo, prometen que leerán a penas termine.
Como escritor estoy muriendo de hambre, como abogado tambien, como persona me siento incompleto, como esposo soy soltero, como padre soy mejor hijo, como amigo soy el mejor enemigo, como hombre soy el mejor amante.
Mi vida es una vergüenza, pero es mi vida. No trato de cambiar, nadie puede ya cambiar. Si es vergüenza, debería darles vergüenza a aquellos que ocultan su realidad, que fingen algo que no son. A ellos les llamo no sinvergüenzas, sino avergonzados o simplemente alienados.