martes, 8 de diciembre de 2009

Punto aparte

Le digo a todo el mundo que soy escritor, todo el mundo me dice que no lo soy.
Le digo a todo el mundo que soy bisexual, todo el mundo me dice que no lo soy.
Le digo a todo el mundo que soy un vago, todo el mundo me dice que sí lo soy.
Le digo a todo el mundo que soy un fétido arrogante, todo el mundo me dice que sí lo soy.
Le digo a todo el mundo que soy malo, todo el mundo me dice que no lo soy.
Le digo a todo el mundo que no soy muy inteligente, todo el mundo me dice que sí lo soy.
Les digo a mis chicas que no soy romántico, mis chicas me dicen que sí lo soy.
Les digo a mis chicos que no soy bisexual, mis chicos me dicen que sí lo soy.

Les digo a mis padres que los amo, mis padres me dicen que no les parece.
Les digo a mis hermanos que los odio, mis hermanos me dicen: muchas gracias hermano por los regalos, te queremos.

Le digo a ella que la amo, me dice que no la ame, que mejor la desee.
Le digo a Verónica que la deseo, me dice que no la desee, que mejor la ame.
Le digo a Paula que la amé, que ahora la estimo, y que si desea, la deseo. Paula me dice que no me amó, que no me estima, ni estima que la desee.

Le digo a mi mejor amigo que me encuentro solo, mi mejor amigo me dice que no estoy solo, que tengo a mi familia conmigo.
Le digo a mi otro mejor amigo que quiero cambiar, mi otro mejor amigo me dice que no es novedad, que yo siempre cambio, que siempre soy y seré netamente voluble.

Le digo a mi jefe que no soy un buen empleado, ni un buen trabajador, me dice que tampoco soy un buen sobrino.
Le digo a mi tía que no soy un buen chico, que tampoco soy una buena chica, me dice que al menos trate de ser un buen trabajador, de lo contrario dejaré mal a su esposo.

Le digo a mi doctor que me siento morir, que ya no puedo ni levantarme, me dice que le asombra aún siga vivo.
Le digo a mi doctor que ha sido el dolor de muela el que me impulsó a drogarme con tantas pastillas que me llevaron a la clínica, me dice que no ha sido ni lo uno ni lo otro, ha sido mi negligencia estúpida de pensar y de actuar.
Le digo a mi doctor que ya no quiero verlo más, el doctor no alega nada, mi abuela si: El no se mueve de acá, su padre ha sido el doctor de la familia y él aún también lo es y lo seguirá siendo.

Le digo a la amiga de mi madre que ya no puedo seguir siendo su amante, me dice que ella tampoco, luego me pregunta si viajaré con ella a Cartagena, le digo que no, luego le pregunto: ¿para qué fecha?
Le digo a la hija del amigo de mi padre, quién no es mi amigo, que me quiero casar con ella, que está muy bonita, me pregunta desde cuando le gusto realmente, le digo, desde que cumpliste dieciocho años.

Le digo a mi dentista que viajaré a España el próximo año, que me he decidido en irme de este país, me desea suerte, yo espero aún desearla, y poder así seguir escribiendo de ella.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Las Reglas de una Relación

Ciertamente se dice: “Que el que se enamora pierde”. Tal vez no sea así, tal vez el que se enamora “invierte”, que no es lo mismo a que pierda, ahora, con el tiempo esa inversión puede resultar una pérdida y llegamos a corroborar el proverbio. Pero también puede ser cierto que gane, porque tal vez la otra parte de la relación resulte con el tiempo convirtiéndose en millonaria sino lo era en un principio, entonces la inversión no sería en nada una perdida, por el contrario, tal vez el mejor negocio de uno en su vida.

También hay los que “No se enamoran” que también pueden perder, tal vez al gran amor de su vida, o tal vez el tiempo efímero de la juventud, y de una linda experiencia que yo he perdido, o que aún no he ganado

“Amor de lejos, felices los cuatro”. No necesariamente, tal vez resulte de tres o incluso de cinco o seis. Este cotejo no siempre es cierto. Existen amores cercanos que resultan ser de tres o de cuatro, o, mas aún, resultan ser más cercano de lo pensado: la mujer de mi amigo, o la esposa de mi hermano, o incluso la novia de ambos. Deducimos entonces que la geografía no implica mucho en este dicho.

“Detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer”. Mentira, tal vez haya otro gran hombre, o pequeño hombre (saludos a Toño). O tal vez haya una gran mujer junto a un gran hombre a la vez, lo que a muchos les puede resultar fantástico. Pero siento que esto es un feminismo puro (también siento que después de esto voy a perder muchas lectoras) porque de pronto detrás de un gran hombre generalmente hay una gran mala mujer, valga el caso, una gran hombre se cataloga de acuerdo a su poder adquisitivo, intelectual y por sobretodo físico, entonces, con esas cualidades toda gran mala mujer siempre estará detrás de uno, estará al acecho, como un acomechado a la política.

También está la opción que detrás de un gran hombre (grandísimo) hay una, dos, o muchas grandes mujeres. Y esto no es considerado machismo según las últimas encuestas.

En una relación, los relacionados crean sus propias reglas, por inercia y por estúpidos, es normal, no sé si la inercia o el ser estúpidos, pero es normal.

“Mas vale solo que mal acompañado” Yo creo que es cierto, es preferible andar solo, a mi me encanta andar solo y sólo dejo que me acompañen cuando es inevitable, irreversible y necesario (ya nos imaginamos cuando).

Hoy en día cómo uno puede saber que anda ‘mal acompañado’, es un poco difícil, con la cantidad de hipócritas y buenos actores que tenemos realmente uno casi nunca sabe con quién anda al lado.

“El casado, casa quiere”. No necesariamente, algunos prefieren un departamento, yo en mi caso, prefiero un departamento, estoy atemorizado con las tantas veces que han ingresado a mi casa a hurtar. Además –en mi caso- prefiero el departamento porque se prohíbe tener en aquellas moradas animales, cosa que en una casa la esposa estuviera alimentando mejor a su gato, o perro, o león, o al animal del vecino, que a su propio vecino.

Además, no es necesario casarse para querer una casa, algunos de mis amigos quieren casa sin estar casados, lo cual me parece más lógico, porque eso de adquirir una casa – u otros inmuebles- estando casado te llevará al caos, al conflicto matrimonial. Lo preferible es convivir un buen tiempo, estar seguro de que tu prójimo no te perjudicará con la finalidad de quedarse con tu pequeño o gran patrimonio, y luego animarse por casarte y adquirir una casa o algún departamento.

“Dime con quién andas, y te diré quién eres”. Falso. Mucha gente sabe con quienes ando y no saben ni quién soy (muchas veces tampoco lo sé yo). No es necesario andar con alguien para demostrar quién eres. ¿Y los que andas solos? ¿No son nada? Calculo que esta acepción lo creó algún chachareo de esos que viven para saber todo sobre todos.

En la vida todos creamos frases, refranes y algunos que otros dichos coloquiales, con la única intensión de sentirnos menos culpables por loa errores o desbarros cometidos a lo largo de nuestras cortas vidas. A veces funcionan y a veces no, algunas otra veces coinciden, y algunas otras no.

Lo importante y por lo que creo que estamos en este mundo es simplemente para vivir y disfrutar plenamente de la vida. Que las arrugas que la vejez promete son simplemente esos síntomas y consecuencias de haber vivido una niñez, adolescencia y adultez totalmente linda, divertida y tranquila.

“Ojos que no ven, corazón que no siente”. Es un claro rechazo a la comunidad ciega. Deberían haber colgado a quién invento éste refrán. O sea, ¿Los ciegos son totalmente insensibles?, claro, como no ven, no tienen de que sufrir. Basura. ¿Y los que no escuchan, no hablan, no caminan? ¿Tampoco sienten?

No necesariamente hay que no ver para no sentir algún dolor o alguna traición –porque a eso se refiere este refrán: sino viste nada, no digas nada- o sea un ciego que escucha claramente los gemidos de una esposa en su habitación y no con él encima, ¿Qué? No puede reclamar nada porque no vio nada, y los gemidos claros en los oídos agudos de un ciego ¿no cuentan? Esto es un claro narcisismo de aquellos que no padecen de esta dolencia. Bueno y si con el tiempo éste refrán resulta tener algo de cierto en algún momento, por favor Dios vuélveme ciego para ya no seguir padeciendo.

Y por último, o porque es lo último que me acuerdo, hay uno que dice: “Mas vale haber amado y perdido, que no haber amado nunca”. Tal vez no entienda esta premisa, tal vez aún no haya amado.

sábado, 20 de junio de 2009

Capricho Divino

Y para que esmerarte en conseguir a una mujer, si ella y todas volverán a mis brazos,

como aquel verdugo de tu cálida soledad.

Porque eso soy y seré, el maldito esputado desde los cielos, buscando alguna consolación.

-¿Y por qué con lo mío? ¿Por qué con mi mujer?

Porque en ella encontrar toda magia celestial. Traída desde mil antillas hasta este cuerpo putrefacto, carente de calor, de mucho espasmo.

-Así será mi cuerpo sin ella, sin mi todo.

Todo lo has visto y todo lo has tenido, por qué no dejadme ver en sus ojos mi juventud, por qué, si todo habéis reído y todo habed gozado, por qué querer privadme de esta dicha colosal.

Si te he contado que el cielo me ha arrojado, alguna compasión tenedme hijo mío, alguna compasión tendrás, alguna sed que saciar implorarás, alguna vez, algún hambre que padecer.

-Será todo ello y mucho más de doler si de mi mujer te apoderarás, por favor no me la lleves a tu desdén, a tu infierno calido y tibio, a tu cautiverio pálido y frío.

Está demás hablar de tu suerte que ha sido expuesta a mi mente.

Hoy pido tu comprensión siervo mío, el dejadme tocar su cabello, su frente y entrar en su mente.

-Me matarías, como cual cinco mil atropellos en mi vientre.

¿No sería justo acaso? El sabed que ella ya no es más tu dulce niña porque la engañaste con toda tu maldita poesía.

-No me culpes de ser un falso profeta, sólo ser un pobre y triste escritor que busca ver nuevamente a su mujer.

Y así será, porque así lo quise, dadme de tu mano sus cabellos porque en tu nombre hoy la destierro de este lugar sin ansias.

-Y de mi, ¿no apiadarte?

Porque tratar, si solo te encuentras desde ya hace mucho tiempo.

-Entonces moriré en su honor, y con su amor en su memoria y pasión,

del saber que aún la quiero y que en el más allá aún la tengo.

Si en verdad la quieres, y si en verdad la piensas hijo mío… ahí la tenéis.

Sólo el saber que a pesar de este mundo lleno de temores, conflictos y desdenes, existiese amor como el tuyo, todo sería como de antaño, cómo cuando creé el mundo en mi imagen y soledad.